Insomnio, el mal de muchos.

Más de algunas veces todos hemos sufrido insomnio a lo largo de nuestras vidas. El insomnio no solo es la dificultad para quedarnos dormidos sino que también incluye la dificultad para mantener el sueño a lo largo de la noche o el despertarnos muy temprano en la mañana. Vivir con insomnio no es fácil, pero lo principal es saber que es posible manejarlo y es muy importante darnos cuenta cuándo el insomnio pasa a ser realmente un problema y cuando es algo por lo que no debemos preocuparnos.

El insomnio se divide en agudo, subagudo y crónico con respecto a su duración. El primero dura menos de cuatro semanas, el agudo dura de cuatro semanas a seis meses y el crónico dura más de seis meses. Si pasamos de una noche insomne a vivir el problema cuatro semanas,

ya sabemos que nuestro insomnio es una patología que debemos tratar. El no tratar el insomnio nos puede traer diversas consecuencias tales como depresión, dificultad de concentración debido a la falta de sueño, irritabilidad, cansancio constante, desorientación, entre otros síntomas. Hasta aquí no hay muchos factores para realmente tomarle el peso a una enfermedad como el insomnio, por lo mismo muchas personas viven con este problema constantemente sin hacer nada por solucionarlo. Dentro de las causas que generan insomnio podemos encontrar variados factores como situaciones estresantes, hábitos irregulares de sueño, consumo de sustancias excitantes (como la cafeína por ejemplo), estados de ansiedad, entre otros factores. Es de suma importancia buscarle una causa a nuestro insomnio, ya que en variadas ocasiones nos daremos cuenta que puede haber una patología subyacente siendo el insomnio un mero síntoma de algo más.

Vivir con insomnio es tremendamente difícil, pero es posible prevenirlo y subsanarlo. Dentro de la prevención encontramos el hecho de que debemos interrumpir nuestro consumo de cafeína o sustancias excitantes al menos cuatro a seis horas antes de acostarse. Como consejo, esto puede sonar bastante repetitivo pero no deja de ser tremendamente importante considerando que muchos insomnes se vuelven adictos a la cafeína con tal de sobrellevar el día con el menor cansancio posible. Esto sin duda genera un círculo vicioso en el que seguiremos siendo insomnes por nuestro consumo de cafeína y seguiremos consumiendo cafeína porque somos insomnes. Otro de los pilares de la prevención del insomnio es tener una buena higiene del sueño. Es decir, es imprescindible tener bueno hábitos al dormir como lo son el dejar de usar objetos electrónicos antes de dormir, establecer una rutina del sueño, minimizar la luz y controlar temperaturas extremas, etc. También podemos ayudarnos hacer ejercicio regularmente antes de cuatro horas de ir a la cama, tratar de evitar las preocupaciones nocturnas, y consumir algún medicamento relajante en base a hierbas. Gracias a mi experiencia personal de insomne, puedo decir que esto último funciona de maravillas siempre y cuando no abusemos de ello. Un medicamento natural bastante conocido para atacar el insomnio es el Melipass, un medicamento en base a Melissa y Passiflora que ayuda conciliar el sueño de forma natural. Lo encuentras en las farmacias Knop. Si eres de Valparaíso, Viña del Mar o Santiago hay muchas, aunque yo las compré en Temuco.

Vivir con insomnio es más común de lo que parece, pero debemos hacer un examen de conciencia y saber si nuestro insomnio es causado por nuestros propios malos hábitos y si hay alguna enfermedad subyacente. A su vez, debemos considerar que todos tenemos hábitos variados de sueño y existen diferentes cronotipos. Sí, existen, es verdad que hay personas noctámbulas y personas que disfrutan y se sienten mejor en las mañanas. Esto no significa que el insomnio sea algo normal, pero si debemos tener claro que cada organismo es diferente a la hora de dormir.