Vivir en el sur de Chile, otra realidad.

Aunque suene obvio, vivir en el sur de Chile es diametralmente distinto a vivir en otra latitud del país. Lo digo por experiencia, ya que me tocó nacer en el sur para luego ya siendo joven irme a vivir a Santiago por estudios. El sur de Chile tiene un ritmo de vida diferente que no solo se traduce a la gente que camina más despacio por las veredas, sino que a todo orden de cosas. La gente es más confiada que en otros lugares de Chile. Solo pasa en el sur que te quedes sin dinero y te fíen en un negocio y sepan que vas a volver a pagar por ejemplo. Bueno, los sureños creemos que cosas así solo pasan en el sur, pero aunque no sea cierto, sí es verdad que nuestra tierra y nuestra gente se diferencia tremendamente de las personas que viven en el centro y en el norte de nuestro país.

El sur de Chile no solo se caracteriza por ser más amable en general sino que también se destaca por su clima inclemente, su gastronomía y sus paisajes de otro mundo. No es algo que solo opinen los sureños. Aún recuerdo a una turista de Brasil que conocí en Escocia y que cuando supo que yo era del sur de Chile me dijo que ella incluso había estado en el Everest, pero no conocía un lugar más lindo que nuestra Patagonia y en específico que el Parque de Torres del Paine. Mi corazón sureño se llenó de orgullo  y no pude más que asentir a lo que la turista me dijo. El sur es básicamente una mezcla de distintas culturas marcadas por el clima tan particular de las regiones australes. Nuestra gastronomía e incluso arquitectura no deja de tener indicios que los primeros que habitaron en este territorio fueron colonos alemanes. Esta mezcla de distintas culturas moldeadas por el lluvioso clima sureño más los hermosos paisajes es lo que hace del sur un lugar tan especial.

En el sur de Chile gran parte de nuestra cultura se deja sentir en nuestra gastronomía. Año a año turistas de todas partes del país y del mundo son atraídos por nuestros festivales costumbristas. Los festivales costumbristas son un ciclo de muestras básicamente gastronómicas que recorren diferentes localidades del sur de Chile partiendo por Puerto Montt. Gracias a estos festivales nos podemos dar cuenta que gran parte de las costumbres en el sur de Chile tienen que ver con la comida. En estos mismos festivales es posible ver la particular mezcla cultural que es el sur de Chile. Desde típicos kuchenes alemanes, hasta el curanto y milcaos son los platos que se pueden ver en estas ferias gastronómicas. Llueve, haya viento o truene, los festivales se hacen igual y es que vivir en el sur de Chile significa no temerle al clima. Vivir en el sur te prepara para todo y te curte el alma. Muchas veces los sureños reclaman o incluso se burlan de cuando la capital de nuestro país colapsa ante un poco de lluvia. El tema es que nosotros nacimos con lluvia, fuimos al colegio mientras llovía sin parar y trabajamos día a día con un clima rabioso. La lluvia no es impedimento en el sur porque de lo contrario podríamos salir y hacer nuestras cosas veinte días al año. La mística del sur de Chile es algo que realmente debe vivirse. No es parte solamente de folletos turísticos, vivir en el sur de Chile es especial por su historia, sus paisajes, su clima y sus costumbres. Lo principal es que el sur de Chile acoge y está dispuesto a recibir a cualquiera que quiera conocer la famosa magia del último lugar del mundo.